lunes, 30 de abril de 2007

Orfebrería azteca

Gracias a sus conocimientos de física los orfebres pudieron emplear varias técnicas en su trabajo (como la de la cera perdida), fundir oro con la plata, etc. Elaboraban todo tipo de figuras y adornos pulseras, collares, pectorales, pendientes, etc. Frecuentemente el metal se combinaba con piedras preciosas (turquesa, amatista, jade, cristal de roca) o con conchas.
Pequeña estatua hecha de una aleación de oro, plata y cobre, representando a un soldado.

Pintura azteca

El color era un elemento fundamental en la pintura azteca. Se trata de un color plano, sin matices ni sombras y, en la mayoría de los casos, con connotaciones simbólicas. Aparece ligada a la arquitectura, decorando los edificios.

Escultura azteca

Los aztecas poseian excelentes habilidades manuales y eran capaces de cortar piedras tan duras como el cristal.
Aunque existen algunos relieves, la escultura en general parece ser la característica principal del arte compuesto de los Tenochcas. Las estatuas representan en su mayoría a los dioses, mismos que fueron adoptados de otras culturas: Tlaloc, Quetzalcoatl, y Huehueteotl fueron adoptados de Teotihuacan.
Como las de las otras tribus mexicanas, las estatuas aztecas conservan una forma similar a la piedra sillar en la que están hechas. Además muestran una mezcla de realismo y de fantasía dramática. El valor simbólico de estas creaciones sigue siendo lo más importante.
Un buen ejemplo de este arte es la estatua de Coatlicue, diosa de la muerte siempre presente. El cuerpo de esta estatua es humano, sin embargo, los pies son garras de águila y la falda está hecha de serpientes entrelazadas. En el pecho tiene una joya: un craneo colgado del cuello. No tiene cara, en su lugar dos cabezas de serpiente viéndose una a la otra..
Los aztecas fueron hábiles escultores. realizaban esculturas de todos los tamaños, diminutas y colosales, en ellas plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle.
En las esculturas de gran tamaño solían representar dioses y reyes. Las de pequeño tamaño se reservaban para la representación de animales y objetos comunes. Se usó la piedra y la madera y, en ocasiones se enriquecían con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.

Arquitectura azteca

Poco queda de la arquitectura azteca. Sólo subsisten los restos del Templo Mayor de Tenochtitlan.
Sin embargo, nos podemos dar una idea a través de los relatos de los cronistas. Sahagún nos dice que el recinto sagrado estaba compuesto por 78 edificios, y que la pirámide central tenía dos templos en la parte superior, uno dedicado a Tláloc, el otro a Huitzilopochtli. Podemos pensar que las casas de los clanes pobres eran de adobe y bajareque, mientras que las casas de los señores importantes eran espléndidas y espaciosas :
"cuatro veces elConquistador Anónimo intentó recorrer los palacios de Moctezuma : cuatroveces renunció, fatigado",
nos dice Alfonso Reyes.Es muy probable que las casas aztecas hayan carecido de ventanas, tragaluces y chimeneas.
Resumiendo hoy subsiste muy poco de la arquitectura azteca pero podemos imaginarla a través de los relatos maravillados de los cronistas españoles. Mientras las casas de los ricos eran majestuosas y lujosas, los pobres construían casitas de adobe sin ventanas ni chimeneas. La arquitectura sagrada era imponente y así imponía el respeto.

Se construyeron pirámides escalonadas en Cholula, Xochicalco y Teotihuacán.
Imagen representando el Templo Mayor de Tenochtitlan.

Plumería azteca

Los adornos hechos con plumas tuvieron gran importancia en América Central. Las plumas más apreciadas eran las del quetzal (verdes) las del tlauquecholli (rojas) y las del xiuhtototl (azul turquesa). Con ellas hacían tapices y adornaban mantas, máscaras rituales, escudos o trajes de guerreros.
Adorno azteca con con bordados de colores.

Astronomía azteca

Era una de las ciencias de más tradición para los aztecas. gracias a sus observaciones determinaron con gran precisión las revoluciones del sol, de la luna, de venus, y, tal vez, de Marte; agruparon las estrellas en constelaciones (que no coinciden con las nuestras); conocieron la existencia de los cometas; la frecuencia de los eclipses de sol y de luna; y pudieron crear un complejo calendario.Esta observación del cielo les permitió también desarrollar conocimientos de metereología y así predecir las heladas o establecer las características de los vientos dominantes.
No obstante, cada fenómeno atmosférico era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.

La lengua Náhuatl

Los aztecas, y tal vez ya los teotihuacanos mil años antes, hablaban una lengua llamada náhuatl. La escritura mezclaba pictogramas, ideogramas y signos fonéticos. En sus escritos queda reflejada su propia historia, geografía, economía, religión... Algunos códices han llegado hasta nuestros días. De ellos el conocido como Códice Borbónico es anterior a la llegada de los españoles. Es un libro-calendario con dos partes, la primera un libro de los destinos (tonalamalt) y la segunda las fiestas de los meses (xiuhpohualli).

La lengua náhuatl se clasifica usualmente en la rama uto-azteca de la familia azteca-tanoana. Los hablantes de náhuatl llegaron al valle de México a mediados del primer milenio d. C., estando atestiguado el grupo azteca desde mediados del siglo XIII en adelante. La cumbre del Imperio Azteca de Tenochtitlán fue desde el siglo XIV hasta su destrucción por Hernán Cortés en 1519-1521.
Los primeros nahuas en llegar al Valle México por el siglo V d. C. hablaban el dialecto náhuat, uno de cuyos rasgos es la presencia de la t en vez de la tl que caracterizó el dialecto de Tenochtitlan en época más tardía. Procedían del noroeste, de Michoacán y Jalisco. Por el año de 900, una nueva oleada de inmigrantes, de habla náhuatl, penetró en el área de las grandes civilizaciones de Mesoamérica. El náhuat puede haber sido la lengua, o una de las lenguas, de la inmensa ciudad estado de Teotihuacan y en siglos posteriores de la civilización tolteca. Una serie de migraciones hacia el sureste dejó restos de este dialecto en el sur de Veracruz y en partes de Centroamérica.Los aztecas o mexicas, quienes por el año de 1325 fundaron su capital México-Tenochtitlan, hablaban el dialecto náhuatl y al extenderse su imperio a través de una gran parte del centro y sur de lo que ahora es la República Mexicana, la lengua se difundió considerablemente.